Recuerdo que siendo chico, moría por una rubia, ella era amiga de unos amigos, y realmente no era tan linda, pasaba que sus rubios cabellos eran impresionantes, brillantes, dignos de una buena publicidad de acondicionadores, de esas en las que las rubias hacen su cabello para un lado, y después para el otro, y nuestros ojos siguen esa hermosa oscilación como quien mira un partido de tenis.
Un dia, surgió una fiesta, en esa fiesta estaría ella, mi desesperación por verla me llevó a enfrentar a mi padre con tal de ir, y lo logré, éramos un grupito grande de chicos, y entre esos chicos venía también el primo de uno de mis amigos, un rubio lindo, el rubio que conquistó el corazón de la rubia, el rubio que destruyó mi corazón, y de paso...el de ella, pues el chico no aceptó nisiquiera bailar con ella, y ella nunca aceptó bailar conmigo, fue una de las noches más amargas de mi vida.
Resulta que los años pasaron, la vida me puso en el programa de televisión muy famoso, trabajaba de modelo, varios años después de aquella fiestita en la que la rubia que a mi me gustaba se enamoró de el rubio primo de uno de mis amigos, con el programa llegaron las llamadas de revistas para entrevistas, las invitaciones a programas de televisión, los pedidos de autógrafos, en pocas palabras, algún tipo de popularidad, eso trae "bendiciones", privilegios, las discotecas que antes no te dejaban entrar ahora te abrían las puertas de par en par, los amigos que antes te ignoraban ahora eran grandes amigos, la vida cambia, te reconocen en el mercado, imposible llegar el domingo al puesto a comer ceviche de conchas negras, imposible querer pagar por algo, la vida se hace gratuita con la fama, por más efímera que sea, la vida cambia, y cambia tanto, que una mañana mi madre me avisa que tenía una llamada, contesté y la sorpresa llegó, ERA LA RUBIA, ¿que es lo que quería?, pues invitarme a su fiesta de graduación, mi estúpido corazón, aún siendo que habían pasado varios años se aceleró, pero solo un instante, pronto mi cerebro tomó las riendas, y dije la verdad, "no puedo, pero muchas gracias por invitarme", y no es que le haya aplicado la popular venganza, no es que le haya querido aplicar ningún tipo de castigo, simplemente no podía, y de haber podido creo que no hubiera ido, pues, sinceramente, me pareció vil su invitación, pues, ella sabía que yo por ella moría...y en su momento, me dejó morir por un rubio que ni la miró.
YPF.
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¿Qué información tenemos los ciudadanos comunes acerca de la expropiación
de YPF?. La información es casi nula, lo que venimos leyendo, lo que
venimos dis...
Hace 5 semanas






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