Llegan con la luna
caminando entre los muertos
ventanas selladas son sus ojos
un solo labio es su boca.
Venían por las noches
merodeando entra la gente
depredando la energía
cualquier vestigio de vida.
Llegan, empuñando odios
sus nombres mudos
sus manos metal
y eléctrico dolor.
¿Que será de nosotros en esta noche oscura
abandonados a los lobos, en carne viva?
los señalados seremos
condenados al silencio de nuestros hermanos.
Ya vienen...ya casi están aquí, oigo sus pasos sigilosos, vienen escaleras arriba con nuestros nombres apuntados en un papel, con las fotos de los que somos y ya nunca más seremos. ¿Con que nos vamos a defender si no tenemos más que las manos con las que trabajamos?, nos tomarán, y provocarán heridas terribles en nuestra carne, exprimirán todos nuestros llantos y después seguirán con nuestra sangre, pobres de nosotros, pobres de nosotros que nacimos aquí.






2 comentarios:
Muy bueno. La verdad, que sí. Y que no porque la esperanza siempre nos guía.
Espero amigo mío que ese temor expresado tan "bellamente triste" nunca se convierta en realidad.
Te mando dos abrazos y un beso desde este lado del mar
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